Entrenas donde hace frío y compites donde hace calor. Esta guía te dice cuánto te va a costar, qué puedes hacer según el tiempo que te queda, y qué no vale la pena que hagas.
Esta foto es de Mar del Plata, Ironman Argentina 2022, en el trote. Fui a una carrera junto al mar esperando clima fresco y me encontré con 35 °C. Tenía planificado un maratón de 3:30 a 3:45 y crucé la meta en 4:20.
Eso es entre un 16 y un 24% por encima del plan: más de lo que esta misma guía predice para un maratón suelto, y exactamente lo que predice para el trote de un Ironman, que es el escenario con el margen más amplio de todos. No me faltó estado. Me faltó preparación específica para el calor y me faltó ajustar el objetivo antes de largar.
Escribí esta guía para que no te pase lo que me pasó a mí.
Ver cuánto te va a costar a ti
Empieza por aquí. Cada tarjeta te lleva a lo que sí puedes hacer en el tiempo que te queda.
Si no tienes tiempo de leer todo, lee cómo salir y cómo enfriarte. Es gratis, no requiere preparación previa, y es lo que más te va a cambiar la carrera.
Hay una sola idea aquí, y si te llevas solo esta ya vale la guía:
En una carrera con calor no te quedas sin distancia. Te quedas sin margen térmico.
En un estudio clásico se llevó a ciclistas al agotamiento en tres condiciones distintas: arrancando fríos, normales, o precalentados. Los tiempos hasta el agotamiento fueron muy diferentes. La temperatura interna a la que pararon, no.
Los tres grupos pararon con la misma temperatura interna: 40,1 °C. Da igual cómo llegues ahí. Cuando llegas, se terminó.
Eso reordena todo lo demás. Cualquier cosa que baje tu temperatura de arranque, que enlentezca la subida o que suba el techo, te compra minutos. Salir más despacio, enfriarte antes de la largada y aclimatarte no son tres trucos distintos: son tres formas de hacer lo mismo.
Es la pregunta que más me hacen, y la respuesta es mecánica, no de falta de estado.
Cuando sube tu temperatura, tu cuerpo manda sangre a la piel para soltar calor. Esa sangre se acumula en las venas de la piel y no vuelve al corazón con la misma eficiencia. Menos sangre volviendo significa menos volumen por latido. Para mantener el mismo gasto cardíaco, el corazón compensa con lo único que puede: más latidos por minuto.
Se llama deriva cardiovascular. No es que estés peor entrenado que la semana pasada. Estás pagando un impuesto de refrigeración.
Aquí va el número, y va con sus límites, porque la mayoría de las calculadoras que vas a encontrar no te los dan.
La regla: el rendimiento cae entre 0,3% y 0,4% por cada grado de WBGT por encima del rango óptimo, que está entre 7,5 y 15 °C WBGT. Sale de un análisis de 1.258 carreras y 7.867 atletas de élite entre 1936 y 2019.
WBGT es una medida de estrés térmico que combina humedad, radiación solar y temperatura del aire. Te la explico una sola vez, bien, porque la vas a usar en toda la guía.
WBGT = 0,7 × bulbo húmedo + 0,2 × globo negro + 0,1 × temperatura del aire
Lee los pesos. La temperatura del aire — lo único que todos miramos — pesa el 10%. La humedad pesa el 70%. Por eso el termómetro te miente en la costa.
| WBGT | Grados sobre el óptimo | Atleta entrenado | Medio pelotón |
|---|---|---|---|
| 20 °C | +5 | 1,5 – 2,0% | 3 – 6% |
| 24 °C | +9 | 2,7 – 3,6% | 5 – 11% |
| 27 °C | +12 | 3,6 – 4,8% | 7 – 14% |
| 30 °C | +15 | 4,5 – 6,0% | 9 – 18% |
Tabla derivada, no medida. Las columnas aplican el coeficiente publicado; la columna de medio pelotón multiplica por 2–3 según los datos de maratones grandes, donde el puesto 300 perdió 7,9% mientras el puesto 25 perdió 2,6%. Válida de media maratón en adelante. Para 5 y 10 km no existe un equivalente publicado: desconfía de quien te dé un número ahí.
Corres maratón en 3:30, o sea 4:58 por kilómetro. Vas a Cozumel, que a media mañana está cerca de 27 °C WBGT.
El mismo cálculo para alguien que corre en 4:30 (6:24/km), en la misma carrera: 7 – 14%, o sea +19 a +38 minutos.
No es un error de la tabla. Cuanto más lento vas, más te pega el calor, porque pasas más tiempo expuesto acumulando calor a un ritmo que no puedes disipar.
Una. Aclimatarte comprime la penalización, no la elimina. Nadie corre en Cartagena como corre en un invierno templado. El objetivo no es anular el calor: es no perder el doble de lo necesario.
Dos. El riesgo de no terminar sube más rápido que el ritmo. En seis maratones grandes analizados durante diez años, la tasa de abandono crece de forma cuadrática con la temperatura. El peor caso registrado fue Chicago 2007, con 25 °C: 30,7% de abandonos.
Porque el calor tiene una sola salida, y la humedad la tapa.
Cuando la temperatura del aire se acerca a la de tu piel — alrededor de 33–35 °C — dejas de poder soltar calor por convección y radiación. Te queda una sola vía: evaporar sudor. Y la evaporación necesita que el aire tenga lugar para recibir ese vapor. Si el aire ya está cargado, el sudor no se evapora. Chorrea. Y el sudor que chorrea te cuesta agua y sodio sin enfriarte nada.
| Humedad relativa | Tiempo hasta el agotamiento | Tasa de sudor |
|---|---|---|
| 24% | 68 min | 22 mL/min |
| 40% | 60 min | 23 mL/min |
| 60% | 54 min | 27 mL/min |
| 80% | 46 min | 30 mL/min |
Ocho hombres activos pedaleando hasta el agotamiento a la misma intensidad, con el aire a 30,2 °C constantes en las cuatro condiciones. La capacidad de resistencia cayó 32% solo por humedad.
Fíjate en la última columna: sudaron 36% más y se enfriaron menos. Ese es exactamente el problema de la costa.
El punto de rocío te dice cuánta agua hay realmente en el aire, en grados. Es más útil que la humedad relativa, porque 80% de humedad a 20 °C y 80% a 30 °C no son ni de cerca la misma cosa.
Y aquí está el dato que ordena todas las carreras de esta guía. Punto de rocío en la largada:
| Carrera | Punto de rocío | Lectura |
|---|---|---|
| Cartagena, noviembre | 25,0 °C | Por encima de la línea |
| Barranquilla, junio, 7 h | 25,0 °C | Por encima de la línea |
| Cozumel, largada del Ironman | 21,1 °C | Duro, manejable |
| Miami, maratón de enero | 20,6 °C | Duro, manejable |
| Río, maratón de junio | 17,5 °C | No es una carrera de calor |
Cartagena y Cozumel se parecen en el termómetro. Están separadas por casi 4 grados de punto de rocío, y esa diferencia es toda la carrera.
Esto casi nadie lo dice, y cambia cómo entrenas.
Sirve: empezar a sudar antes, temperatura interna más baja en reposo y en ejercicio, más volumen plasmático, menos pulsaciones al mismo ritmo.
No sirve tanto: sudar más. En humedad alta, litros extra de sudor que no se evaporan son deshidratación y pérdida de sodio sin beneficio térmico.
Si alguien te vende una preparación para el calor cuyo objetivo principal es que sudes más, esa preparación está pensada para el desierto, no para el Caribe.
No existe «la aclimatación» como un solo evento. Cada sistema tiene su propio reloj, y saber cuál es cuál te dice qué esperar de un bloque corto.
| Adaptación | Cuánto cambia | Cuándo llega |
|---|---|---|
| Pulso a ritmo fijo | −4 a −17 lpm | Días 4 – 7 |
| Temperatura interna en ejercicio | −0,3 a −0,43 °C | Día 5 |
| Volumen plasmático | +4 a +10% | Días 3 – 5 |
| Percepción del esfuerzo | −1 punto | Primera semana |
| Inicio de sudoración (más temprano) | −0,28 °C de umbral | Días 8 – 14 |
| Tasa de sudor | +5% a +33% | Días 8 – 14 |
| Sodio en el sudor | −22 mmol/L | Días 8 – 21 |
| Rendimiento en calor | +7% a +21% | Días 7 – 14 |
Léelo así: lo cardiovascular llega rápido y lo sudomotor llega tarde. Un bloque de una semana te da pulso y temperatura. Sudar mejor y perder menos sodio necesita dos o tres.
Dos advertencias que cambian decisiones:
Si ya eres rápido, espera menos. El titular de −17 pulsaciones mezcla gente poco entrenada, que es la que más margen tiene. En atletas de resistencia el cambio real fue de −4 pulsaciones. Si esperas el titular, vas a concluir que el protocolo falló cuando en realidad funcionó.
Aclimatarte te da menos sed. La percepción de sed baja y el consumo voluntario de líquido cae alrededor de 20%. Eso no es un beneficio: es un riesgo, y es la razón por la que la hidratación en carrera se planifica y no se improvisa.
Ordenados por practicidad para alguien con trabajo, no por elegancia de laboratorio. Los tres funcionan. El primero es el que no te toca el entrenamiento.
Entrenas normal, en tu clima normal. El estímulo térmico se agrega después, sin tocar una sola sesión.
El protocolo con menor cantidad de sesiones de todos los que funcionan. Si tu gimnasio tiene sauna, es el más barato en tiempo.
La versión casera de la cámara climática. Es el protocolo con más evidencia detrás, y el que más tiempo te cuesta.
De 5 a 7 exposiciones de 30 minutos o más, en días seguidos o casi seguidos. Ese es el piso donde los cambios de pulso y temperatura interna se vuelven medibles de forma confiable. Tres fuentes independientes coinciden.
La trampa: ese piso es de fisiología, no de rendimiento. Dos estudios encontraron que la dosis corta no alcanzó para mover un contrarreloj. Con 4 días no pasó nada en atletas femeninas; con 9 días el rendimiento subió 8,1% en potencia. Otro estudio consiguió +9% de volumen plasmático en 5 días y una mejora no significativa en 20 km.
Traducido: 5 a 7 sesiones como mínimo absoluto, 9 a 14 si lo que quieres es un tiempo mejor. El «con 5 días alcanza» que circula por ahí es el piso fisiológico, no el de rendimiento.
Abrigarte de más en tu sesión normal. Dos semanas de entrenar con campera en clima templado no produjeron ninguna adaptación, aunque los atletas sintieron más calor. La versión que sí funcionó fue un protocolo diseñado específicamente para llegar a una temperatura interna objetivo: 30 min de trote y 60 de caminata con equipo estandarizado. O sea, 90 minutos que no son entrenamiento. La versión que la mayoría va a hacer es justamente la que se demostró que no sirve.
Sauna infrarrojo y yoga caliente. No existe un solo estudio de aclimatación con ninguno de los dos.
Entrenar a la hora más caliente del día, si vives en un clima frío o de altura. No hay dosis disponible: tu hora más caliente no llega.
No. Y la razón por la que no es la parte más útil de esta sección.
La cifra que vas a leer en todos lados es que se pierde alrededor de 2,5% de la adaptación por cada día sin calor. Es real, viene de un metaanálisis, y hay estudios que la contradicen en las dos direcciones: uno no encontró ningún deterioro de la temperatura rectal a los 26 días; otro, en ciclistas de élite, encontró el rendimiento de vuelta en la línea de base a las dos semanas.
Pero el número que decide tu calendario es otro:
Construirlo la primera vez cuesta 10 a 14 días. Recuperarlo cuesta 2 a 4. Un bloque que termina una o dos semanas antes de viajar no se desperdicia: te convierte de principiante en re-aclimatador, y eso es exactamente lo que hace que un viaje corto funcione.
Mantenimiento: 2 sesiones por semana sostienen o mejoran el rendimiento; 1 por semana lo mantiene; cero lo deja caer alrededor de 11% en ocho semanas. Nunca dejes un hueco de más de 5 o 6 días.
Incluye la fila honesta: no hacer nada. Es lo que elige la mayoría, y merece una respuesta real y no un reproche.
| Falta | Qué es alcanzable | Qué hacer | Qué esperar el día de la carrera |
|---|---|---|---|
| 8+ semanas | Todo, incluidas las adaptaciones lentas: tasa de sudor y sodio. | Bloque de 10 a 14 sesiones, 3 a 5 semanas antes. Después 2 sesiones semanales de mantenimiento. Después 2 a 4 exposiciones suaves la última semana. | El efecto completo. La penalización de calor se reduce cerca de la mitad. Sigues siendo más lento que en clima fresco. |
| 4 semanas | Todo lo cardiovascular y casi todo lo sudomotor. | 10 sesiones en 2 semanas empezando ahora, terminando a 2 semanas de la carrera. Luego mantenimiento. | La mejor relación esfuerzo–beneficio de toda la tabla. |
| 2 semanas | Adaptación cardiovascular completa, sudomotora parcial. | 6 a 10 sesiones de baño caliente post-entrenamiento. Sin agregar intensidad. Terminar 2 a 4 días antes de viajar. | Efecto real pero parcial. Vas a notar más el pulso y la comodidad térmica que el cronómetro. |
| 1 semana | Pulso, temperatura interna, volumen plasmático, comodidad. No tasa de sudor. | 5 a 7 días seguidos, 30 min o más de exposición después de entrenar. Solo intensidad baja. | Los marcadores se mueven; el reloj quizá no. Es la ventana donde la gente concluye que «no funcionó» porque midió lo que no era. |
| 3 días | Casi nada nuevo. Pero si alguna vez hiciste un bloque, esta es tu ventana de re-inducción. | Si ya te aclimataste antes: 2 o 3 exposiciones cortas y suaves. Si nunca lo hiciste: no empieces ahora. Usa los 3 días en ritmo, enfriamiento y dormir con aire acondicionado. | Re-aclimatador: recuperas gran parte. Primera vez: prácticamente la fila de «no hacer nada», pero con mejor táctica. |
| Llegas el día antes | Nada fisiológico. Todo táctico. | Dormir fresco, no entrenar fuerte. Hielo antes de largar, plan de enfriamiento propio, y un ritmo objetivo calculado desde el WBGT. | Penalización completa, moderada solo por ritmo y enfriamiento. Es una opción válida, siempre que la aclimatación haya ocurrido en casa. |
| No hacer nada | Nada. | — | La penalización completa: 3,6–6,4% si eres fuerte, 8–15% en medio pelotón. En un maratón de 4:30 son 20 a 40 minutos. En un Ironman de 12 horas, más de una hora. Y más probabilidad de no terminar. |
Sobre llegar antes: nadie ha estudiado nunca cuál es el mejor día para llegar a una carrera con calor. Ningún consenso lo dice, ningún ensayo lo probó. Lo más cercano que existe en la literatura son «4 a 5 días de re-aclimatación al llegar». Si alguien te da un número exacto, te lo está inventando — incluido yo si lo hiciera.
Lo que sí está claro: expón durante el entrenamiento, duerme y recupera en fresco. Poner aire acondicionado en el cuarto no es hacer trampa.
Esta sección es gratis, no requiere preparación previa y es la que más te va a cambiar el resultado si llegaste con tres días.
Tres anclas posibles, y elegir cuál usas es la decisión de ritmo:
El ritmo por kilómetro es la peor ancla. Es la única variable que no responde al estrés térmico. Sostener el ritmo objetivo con 28 °C de WBGT es exactamente la conducta que produce los colapsos.
El pulso es un ancla conservadora. Sostener un techo de pulso te obliga a bajar continuamente, porque la deriva cardiovascular lo empuja hacia arriba. En una carrera larga y húmeda ese error va en la dirección segura. En 5 o 10 km te va a dejar tiempo en la calle.
La percepción del esfuerzo queda en el medio, y es el canal por el que operan todas las estrategias de enfriamiento que funcionan.
Veo dos opciones. Para media maratón en adelante, yo usaría techo de pulso el primer tercio y percepción de esfuerzo después. Para 10 km o menos, percepción de esfuerzo desde el inicio, con el ritmo objetivo ya corregido por WBGT antes de largar.
Una carrera de 11,3 km a 23 °C y 70% de humedad — objetivamente más suave que una mañana en Cartagena — produce diez veces más golpes de calor que un maratón. Son 18 años de registros médicos y 274 casos.
La explicación de los propios autores: la distancia es lo bastante corta como para que nadie afloje. No es la distancia lo que te protege. Es bajar el ritmo.
Y un dato que va contra la intuición: en un triatlón sprint con calor, los amateurs y los atletas de Copa del Mundo alcanzaron la misma temperatura interna máxima. Ir más lento no te hace ir más fresco: te deja más tiempo expuesto a menor velocidad de aire.
Antes de largar. Hielo picado o granizado, 7,5 g por kilo de peso corporal, terminado entre 30 y 60 minutos antes de la largada. El objetivo es bajar la temperatura interna 0,5 °C — con 0,3 °C ya sirve. Si usas chaleco de enfriamiento, déjatelo puesto hasta el último momento posible, y úsalo durante la entrada en calor, no sentado.
Sé honesto con lo que da: en las dos mejores pruebas hechas en calor húmedo con carrera autorregulada, el enfriamiento previo dejó al atleta más fresco y más cómodo, pero no más rápido. Vale la pena igual, porque la comodidad en la largada cambia las decisiones de ritmo del primer tercio. No prometas tiempo.
Durante la carrera. Esto rinde más que el enfriamiento previo, y es lo que casi nadie planifica. La regla para humedad alta:
Un detalle de orden: el enfriamiento durante la carrera rinde alrededor de cinco veces más en un atleta ya aclimatado. Primero te aclimatas, después le sumas hielo. No al revés.
Corto a propósito: la hidratación y el sodio tienen su propia guía. Aquí van solo los dos puntos que son seguridad, no rendimiento.
Uno. Nunca ganes peso durante la carrera. La hiponatremia — sodio en sangre por debajo de 135 mmol/L — aparece en hasta 13% de los finalistas de maratón y hasta 25% en Ironman según el ambiente. La causa, en el grado de evidencia más alto del consenso internacional, es tomar líquido hipotónico por encima de las pérdidas. El predictor más fuerte en el estudio de Boston fue ganar peso durante la carrera, con un riesgo 4,2 veces mayor; terminar en más de 4 horas lo multiplicó por 7,4.
El perfil de riesgo es concreto: atleta de poco peso, primera vez en la distancia, ritmo lento, mucho calor, y consigna de «tomar todo lo que puedas». Es un perfil común en el grupo de edad.
Dos. Las pastillas de sal no hacen que tomar de más sea seguro. El consenso lo dice explícitamente: el sodio suplementario no puede prevenir la hiponatremia si la ingesta de líquido es excesiva. Una bebida deportiva tiene entre 10 y 38 mmol/L de sodio contra unos 140 en tu sangre: la dilución gana. Pueden ayudar al balance y al sabor. No te autorizan a tomar más.
Y un detalle que conecta con la sección 04: aclimatarte baja la sed. Tu plan de líquidos tiene que estar escrito antes, no decidido por sensación durante la carrera.
Confusión, agresividad, tambaleo, desorientación o comportamiento raro durante o justo después de un esfuerzo fuerte con calor: se asume golpe de calor hasta que se demuestre lo contrario.
No esperes a estar seguro. No esperes a que la persona parezca mejorar: las guías advierten expresamente que puede haber un intervalo lúcido y que después el deterioro es rápido.
La piel mojada no descarta nada. La idea de que el golpe de calor cursa con piel caliente y seca viene del golpe de calor clásico, el de las olas de calor en personas mayores. En los casos por esfuerzo, el atleta viene sudando hasta minutos antes de caer.
Con enfriamiento rápido, la supervivencia registrada en series de cientos de casos es del 100%. Con enfriamiento insuficiente, 4,4% de mortalidad. El tiempo es el tratamiento.
Consulta con tu médico antes de usar sauna o baños calientes si tienes o has tenido: angina inestable, infarto reciente, estenosis aórtica severa, insuficiencia cardíaca descompensada, arritmias no controladas, hipertensión no controlada, o cualquier enfermedad cardiovascular. También si estás embarazada, si tienes fiebre o una infección activa, o si alguna vez tuviste un golpe de calor.
Varios grupos de medicamentos afectan tu capacidad de regular la temperatura — entre ellos diuréticos, betabloqueantes, antihistamínicos, antidepresivos, antipsicóticos y estimulantes. Si tomas alguno, pregúntale a quien te lo recetó. No cambies nada por tu cuenta.
Si tuviste un golpe de calor alguna vez, tu riesgo de repetirlo es más alto durante los dos años siguientes. La vuelta a competir después de un golpe de calor es una decisión médica, no una decisión de entrenamiento: requiere reposo, análisis normales y alta del médico. Una vez que tienes esa alta, la progresión la construyo yo.
Para quienes viven y entrenan en Bogotá, Quito o Ciudad de México y compiten al nivel del mar en la costa.
Bajar de altura te da menos de lo que crees. El «+4 a 6%» que circula sale de estudios de atletas que viven arriba y entrenan abajo. Tú vives arriba y entrenas arriba, que es otro modelo: su efecto agrupado sobre el rendimiento a nivel del mar es +0,9%, con un intervalo que cruza el cero. Los números realistas están entre +1 y +3%. Además, tu ventaja hematológica ya está incorporada en tus marcas actuales: no es un bono que aparece el día de la carrera.
La altura no te da tolerancia al calor. Esto es lo más importante de la sección y va contra la intuición. El único estudio que probó directamente esa dirección — diez días de hipoxia y después una prueba con calor — no encontró nada: ni mejor temperatura interna, ni mejor sudoración, ni mejor rendimiento. Y hay un motivo mecánico: la hipoxia contrae el volumen plasmático y el calor lo expande. Llegas a la costa con el perfil opuesto al de alguien aclimatado.
¿Se compensan las dos cosas? No. El bono de altura está acotado y es pequeño; la penalización de calor no tiene techo y crece con la duración.
| Distancia | Resultado neto esperable |
|---|---|
| 5 km | Neutro a levemente positivo. La única distancia donde «al nivel del mar debería ir más rápido» se sostiene. |
| 10 km | Aproximadamente neutro. Lo decide la hora de largada más que el atleta. |
| Media maratón | Negativo, salvo largada antes del amanecer. |
| Maratón | Claramente negativo. |
| Triatlón de larga distancia | Muy negativo, y por el margen más amplio de todos. |
Nadie ha estudiado nunca la combinación exacta de bajar de altura y ganar calor y humedad al mismo tiempo. Estas filas son razonamiento sobre dos efectos medidos por separado, no un resultado publicado.
Condiciones observadas en la hora de largada, de estaciones meteorológicas de aeropuerto. Ordenadas de más a menos exigente.
| Carrera | Hora | Aire | Punto de rocío | WBGT estimado |
|---|---|---|---|---|
| Cartagena — 70.3, noviembre | 07:00 | 26,1 °C | 25,0 °C | 31,2 °C |
| Barranquilla — 70.3, junio | 07:00 | 26,1 °C | 25,0 °C | 31,2 °C |
| San Andrés — noviembre | 07:00 | 25,0 °C | 23,9 °C | 29,8 °C |
| Cozumel — Ironman, noviembre | 07:00 | 25,0 °C | 21,1 °C | 28,0 °C |
| Miami — maratón, enero | 06:00 | 22,8 °C | 20,6 °C | 26,4 °C |
| Río de Janeiro — maratón, junio | 07:00 | 17,8 °C | 17,5 °C | 21,9 °C |
| Ciudad de México — maratón, agosto | 06:00 | 14,6 °C | 14,2 °C | 18,6 °C |
Los WBGT son estimados, no medidos. Ninguna de estas carreras publica WBGT. La fórmula usada no incluye radiación solar ni viento, así que aproxima un valor a la sombra: el WBGT real al sol es más alto que el de la tabla. Trátalos como piso, no como valor central, y confirma el día de la carrera. Río es la excepción de esta tabla: larga a las 5:30, de noche, y la fila usa una lectura de las 07:00. Para Río el número es un techo, no la condición de largada.
Tres lecturas prácticas.
Cartagena y Barranquilla son la peor combinación de la lista, y no por poco. A las siete de la mañana ya están en zona de bandera roja, antes de la largada. Barranquilla además es interior y calienta más rápido: a mediodía llega a 32,2 °C de aire. En un 70.3, la parte decisiva es el trote, no la bici.
Cozumel es la más variable de todas. El punto de rocío en la largada varió entre 17,9 y 23,9 °C en cuatro años, según entre o no un frente frío. Un plan de carrera para Cozumel no puede asumir las condiciones del año pasado.
Ciudad de México no es una carrera de calor, pero tampoco es una carrera seca. La mañana del 31 de agosto de 2025 se corrió con 14,6 °C y 97% de humedad. Eso no es un problema de calor — es un problema de que a esa humedad la sudoración enfría poco, y a 2.250 metros además se te va agua por la respiración que no estás contando. El limitante es la altura, no el termómetro, y casi todo lo de esta guía es la herramienta equivocada para esa carrera.